Trono Ntro. Padre Jesús de la Soledad

El 22 de junio de 2007 se aprobó por unanimidad del Cabildo General Extraordinario, el Proyecto del Trono definitivo de N.P.J. de la Soledad, según diseño del tallista rondeño D. Juan Carlos Sedeño García.

El contrato para la ejecución del mismo se firmó entre ambas partes, el 6 de julio de 2007 en la capilla, ante nuestros Sagrados Titulares, con la asistencia de numerosos hermanos.

Dicho trono se encuentra actualmente en la fase de tallado, estando completados los dos frontales y parcialmente los laterales. Para el año 2013 se prevé su finalización en lo referente a su tallado.

Descripción del trono:

El proyecto del trono es obra del tallista D. Juan Carlos Sedeño García y de D. Daniel García Romero como colaborador. Las ideas se han desarrollado de forma conjunta por los artesanos, la Junta de Gobierno y Comisión formada a tal efecto para la realización del Trono de Nuestro Padre Jesús de la Soledad. Para su ejecución se utilizará madera de cedro de Brasil, que posteriormente se acabará con un sobredorado en oro fino. Las dimensiones serán 4.80 m de largo, 2.70 m de ancho y 0,70 de alto.

El diseño del trono, de forma rectangular, presenta una planta homogénea, equilibrada y de gran dinamismo gracias a la alternancia de superficies cóncavas y convexas. La sucesión de entrantes y salientes coincide con las esquinas, los cuarterones calados y las dos zonas de mayor contenido iconográfico; las cartelas y las capillas votivas. Esta alternancia de volúmenes genera un perfil que recuerda o se inspira en las formas del trono actual, dibuja un contorno simétrico, sinuoso y uniforme en todo su perímetro, roto excepcionalmente, con las grandes rocallas vegetales de trazado asimétrico que rematan las esquinas.

Programa iconográfico:

Es de máxima importancia para la Hermandad, el programa iconográfico que se ha seleccionado para este proyecto. Para ello, tanto el tallista como la Junta de Gobierno ha contado con el asesoramiento de investigadores expertos en franciscanismo, como son el Pfr. Dr. D. Juan Antonio Sánchez López y el Dr. D. Sergio Ramírez. De este modo, se han escogido diferentes figuras y escudos que vienen a enriquecer el carácter franciscano que caracteriza a esta hermandad. El programa es el siguiente:

Selección de las figuras de los santos más representativos de la orden que se ubicarán en las capillas centrales de cada una de las caras del trono: frontal, trasera y laterales.

  • San Francisco de Asís, máxima figura de la orden; Santa Clara, cofundadora de la Orden Clarisa junto con San Francisco así como mujer que ofreció su vida a la oración, la pobreza y la penitencia; San Buenaventura, hombre erudito, prudente y sabio conocido como el “Doctor Seráfico” quien escribió “La Leyenda Mayor” sobre la vida de San Francisco de Asís; y por último, San Antonio de Padua, uno de los predicadores más destacados de la orden franciscana.
  • El programa iconográfico del proyecto se completa con diferentes escudos y símbolos representativos de la orden, los cuales se situarán en las cuatro cartelas de los lados mayores del trono, dos por lado, destacando:

El escudo franciscano de los brazos cruzados de Cristo y San Francisco, remontándonos a la incorporación de un símbolo con más de ocho siglos de existencia;  el símbolo franciscano de las Cinco Llagas, en recuerdo de la estigmatización que sufrió San Francisco en su propio cuerpo: el escudo de la Orden Clarisa, lleno de símbolos eucarísticos, marianos y teológicos; y la Cruz de Jerusalén nacida originariamente como escudo de armas del reino de Jerusalén. Las cinco cruces representan las cinco llagas de Jesucristo al ser crucificado. Otro de los simbolismos que adquiere la cruz es el de Cristo (representada en la cruz grande) y los cuatro evangelios proclamados en las cuatro esquinas de la tierra, comenzando en Jerusalén (simbolizado por las cuatro cruces pequeñas)

Recorriendo el friso perimetral del trono se grabará un fragmento del Oficio de la Pasión del Señor escrito por San Francisco de Asís:

REX CAELI ET TERRAE, NE DISCESSERIS A ME, QVONIAM TRIBULATIO PROXIMA EST, ET NON EST QVI ADIUVET. CENVERTENTUR INIMICI MEI RETRORSVM, IN QVACVMQVE DIE INVOCAVERO TE: ECCE COGNOVI QVONIAM DEVS MEVS EST. INTENDE IN AUDITORIVM MEVM: DOMINE DEVSSALVTIS MEAE. 

“OH REY DE CIELOS Y TIERRA, NO TE ALEJES DE MÍ, PORQUE SE AVECINA LA TRIBULACIÓN Y  NO HAY QUIEN ME AYUDE. MIS ENEMIGOS RETROCEDERÁN EN CUALQUIER DÍA QUE TE LLAME.  CON ESTO, HE CONOCIDO QUE ÉL ES MI DIOS. CUIDA DE SOCORRERME, PUES ERES MI SEÑOR  Y EL DIOS DE MI SALVACIÓN”

Desarrollo del proyecto:

Como hemos comentado anteriormente, el proyecto es obra del tallista D. Juan Carlos Sedeño García, joven  artífice que proviene de una larga saga de artesanos de la madera, el cual para el proyecto del trono que  presentamos sigue la tradición del estilo barroco andaluz. Proponiendo su realización en madera tallada y  sobredorada, acabado que acentúa el efecto volumétrico deseado, creando ese color especial que tienen los  pasos de la Semana Santa andaluza.

A ello se le suma la talla valiente, voluminosa y efectista del joven Sedeño, quien logra la plasmación de un  paso solemne y acorde a las demandas de la Semana Santa en el siglo XXI, de la perpetuidad de la  tradición y de la continuidad del estilo artístico que supo conformar los rasgos más significativos de nuestra  Semana Mayor hace algunos siglos.

El proyecto del trono se basa en la combinación de espacios rectos con otros curvilíneos. El basamento del  cajillo, sencillo y sobrio, presenta decoración de ovas. Sobre él se desarrollan las diferentes hojarascas con  las correspondientes cartelas, cuarterones y capillas, y encima, un friso con temas alegóricos da paso a la  sencilla cornisa con ovas que remata el cajillo en su parte superior.

Frontal y trasera:

Una capilla central sirve de eje de simetría en estos lados del trono. En ellas se situarán las esculturas de  santos mencionadas en el programa iconográfico. Las capillas se cubren con pequeñas cúpulas  semiesféricas con nervaduras exteriores que se rematan en su parte superior por un pequeño cupulín. Las  cúpulas se sustentan por dos parejas de estípites cuyo fondo simula una decoración de sillería. A ambos  lados de las capillas centrales se disponen cuarterones de forma cóncava, la decoración elegida para ellos es  la del cuerno de la abundancia, motivos vegetales, frutales y conchas, todos ellos irán acabados en la  técnica del estofado. Sobre las capillas se dispondrán figuras exentas de angelitos polícromos sedentes.

Laterales:

Se situarán capillas centrales en el eje intermedio de cada uno de los lados. La decoración de las capillas  sigue el esquema compositivo y decorativo que las de los lados menores. La gran diferencia es que en esta  ocasión se incorporan cartelas a ambos lados de la capilla central para albergar los altorrelieves de los  escudos y símbolos descritos anteriormente en el programa iconográfico.

Iluminación:

La iluminación total del trono se centra en la parte superior del mismo. Un total de cuatro arbotantes, uno  en cada esquina, son el principal foco luminoso. Cada uno de ellos consta de quince luminarias, rematadas  en su parte superior por un farol de mayores dimensiones. Los laterales incluyen en su centro sendos  arbotantes que caen hacia ambos lados de forma simétrica. Estos arbotantes constan de siete luminarias en  total, tres por lado, rematados en la parte central y superior por un farol de mayores dimensiones.

Cabezas de varal:

El trono se completa con doce cabezas de varal, con cuarenta y cinco centímetros de largo. Las cabezas  serán talladas en madera, con motivos vegetales de gran volumetría y efectismo. La terminación de las  mismas se iguala con el conjunto: madera tallada y sobredorada en oro fino.

La obra en su conjunto sigue los cánones establecidos para los pasos procesionales de estilo barroco  andaluz: talla en madera sobredorada, empleo de policromía y estofado en diversos elementos decorativos,  iluminación a partir de arbotantes… Pensamos que el conjunto tiene un gran equilibrio y armonía. El  esquema compositivo, con sus continuos entrantes y salientes, dan gracilidad al cajillo y rompen la  estaticidad de las líneas rectas. La talla de un material tan noble como la madera permite ese dinamismo y  a su vez crea esa producción de espacios, volúmenes y colores tan característicos de los pasos. La  subordinación de formas y el protagonismo de algunas partes queda subrayado por el uso de las hornacinas  y cartelas donde se desarrolla el escueto pero significativo, programa iconográfico seleccionado para la  ocasión.

Sonia Ríos Moyano. Dra. en Historia del Arte

Málaga

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies